HUGO MARTÍN CUERVO, DIRECTOR DE CINE.
Me espera, porque llego tarde. Corro con todas mis fuerzas por la madrileña calle de Fuencarral y, cuando ya no puedo más, por fin le veo. No es difícil reconocerle debido a su altura y la camiseta blanca que lleva puesta. En el restaurante, nadie se imagina que me siento a comer con el director más joven de la historia en ser nominado a un Goya. ¿La causa? “Final”, un relato sobre padres arrepentidos y sobre finales que son comienzos.
P- Y a usted, ¿qué final le hizo comenzar en el mundo del cine?
R- Ver la Guerra de las Galaxias. Con nueve años, y sentado en la butaca del cine, se me pusieron los pelos de punta y pensé: “Yo quiero hacer esto. Quiero hacer películas para que todo el mundo vibre en su butaca particular”. Fueron pasando los años. Trabajé en publicidad como técnico y, cuando todos mis amigos estaban en Mallorca, yo ayudaba en el rodaje de una peli. Escribía guiones, pero nunca pensé que fuera posible; hasta que surgió “Final” con dieciocho y, tres años después, estaba dirigiéndolo.
P- ¿Fue difícil escribir “Final”?
R- Escribirlo no. Se me ocurrió y lo escribí en una noche, a las tantas de la madrugada. Mi padre estuvo en coma de pequeño; entonces, empecé a pensar qué sería para unos padres tener un hijo en coma. A eso le uní una frase de mi mejor amiga: “Todos los finales son comienzos”
P- Frase lapidaria…
R- Sí, pero me encanta. Todo lo que ocurre sirve para empezar algo. Me quedé con que la muerte es el mejor final, no porque crea que es un comienzo en sí, sino porque siempre es un principio para alguien.
P- El corto está escrito y dirigido por usted. ¿Qué le gusta más, escribir o dirigir?
R- Puff. Me gusta muchísimo dirigir; rodar es una pasada, así que no me importaría dirigir proyectos de otras personas. Además, eso me permitiría rodar más, porque el proceso es más corto. Lo de sólo escribir no lo tengo claro; creo que me costaría bastante escribir para que dirigiese otro, aunque podría asumirlo.
P- ¿Cómo fue la experiencia de los Goya?
R- Todo el mundo me pregunta por los famosos, pero no es tan raro verlos; un paseo por la Gran Vía es suficiente. Sí que hay gente a la que tengo mitificada; probarme el traje en la Academia al lado de Nacho Vigalondo en calzoncillos fue un momento mágico; y que luego me mencionara en su blog de “El País”, lo fue aún más. La Gala no se me hizo larga. Hubo otro momento en el que floté porque, el Goya que podríamos haber ganado, lo entregaba Muchachada Nui, a los que amo hasta el extremo. Pensé: “que te dé un Goya Muchachada Nui es lo mejor que te puede pasar”.
P- ¿Pensó en ganar?
R- Sabía que era difícil. Pero en la puerta todo el mundo te lo decía y acabas por creértelo. Cuando vi a la ganadora con el Goya en la mano, no pude evitar pensar lo bien que quedaría en mi casa. En la fiesta de después, un amigo y yo estuvimos a punto de robar uno… Pero alguien se nos adelantó.
P- ¿Próximos proyectos?
R- Estamos con la promo del segundo corto de una trilogía sobre padres e hijos, “Último minuto”; empezando la carrera internacional de “Final” y quiero rodar el tercero, “La vida que me queda”. Estoy enamorado de este corto y espero que sea lo mejor que haga en mucho tiempo. También estoy preparando una serie para Internet que se estrenará en Septiembre, en plan amateur.
P- ¿Internet perjudica al cine?
R- Hay que saber aprovecharlo. Las series que no se levantan en televisión tienen una gran oportunidad en Internet. Es divertido y fácil porque la gente se pasa conectada todo el día, y ver un capítulo no les cuesta nada. Para las series está bien, pero para las películas es más complicado. Yo entiendo que la gente no tiene dinero y prefiere verlas en su casa. De todas formas, el cine no se va a acabar. Algo se inventarán. Muchos tenderán a hacer cine en 3D, que no se puede ver en casa. El cine es el mayor perjudicado por la piratería, mucho más que la música.
P- A lo que también se dedica…
R- Sí, como estoy en los dos campos, conozco la situación. Nuestro nuevo EP lo hemos regalado, porque nos da igual. Los músicos viven de los conciertos, pero una película, o saca dinero en taquilla, o nada. Además, para hacer una película necesitas dos millones de euros, y los discos se pueden grabar en casa.
P- ¿Es cierto que tiene una conexión especial con John Lennon?
R- Si ganaba el Goya, no quería hacer la típica dedicatoria. Pensaba dedicárselo a todas las personas que lo han hecho posible, en general, y a John Lennon, porque “Imagine” me parece una canción inspiradora. Él era un tío que hoy haría cosas interesantes; estaría todo el día desnudo en la cama, protestando.
P- Porque todo final es un comienzo, ¿es “Final” el comienzo de una gran carrera?
R- Comienzo es, porque es lo primero que he hecho. Ha empezado muy bien. No se puede empezar mejor; bueno, se podría haber ganado (ríe). Lo que pasa es que es un tiempo un poco malo para empezar. Encima, las pocas pelis que se hacen no son las mejores que se podrían hacer. Se hacen muchas pelis casposas en este país. Siguen llevándose las subvenciones los mismos cuatro dinosaurios. De todas maneras, el mundo de los cortos va mejor; va más rápido, hay más subvenciones; así que habrá que sobrevivir con los cortos. Desde luego, parar no vamos a parar.




















